El cuerpo es una de las metáforas del alma. Ella se expresa en él, hacia él, a través de él, con él, desde él. El alma es el hilo de seda que pone en danza todos los cuerpos. Así, pues, los ritmos que en él se encarnan son los mismos que acontecen dentro y fuera, aquí y allí, arriba y abajo.
Gabriel