Después de múltiples intentos orientados a sentirme realizado a través de la acción, voy y me doy cuenta de lo bien que se está sin hacer nada, contemplando cómo los procesos se encargan de lo que yo hasta entonces pensaba que era el puro empeño personal. Haber llegado a esta conclusión ha requerido de un gran esfuerzo por mi parte. Y a partir de ahora viene lo más difícil: mantenerse así sin caer en la tentación.
Gabriel